poemas

Fresas

Mónica Marchesky

Niña de mi desventura

muerdes de mi boca fresas

mientras gritan al silencio

en dulce goce mis quejas.

Tu negro cabello joven

da puntadas a mis venas

ensortijando mis noches

amortiguando mis penas.

Creo sentir el sonido

de tus pies sobre las piedras

descalzos, piel y camino

enloqueciendo mis piernas.

Cuando llegas a mi lado

a robarme las palabras

río, torrente de savia

se desprende de mis grietas

mancillando tu ventura.

¡Ay, maldigo mis tendencias!

Mi niña te vas cantando

por el camino de piedras

mientras yo quedo en silencio

y mi boca sin sus fresas